Aranda y Matiz a probar finura en el campo de la estrategia política

En medio de fuertes tensiones políticas y cambios estratégicos, la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, y la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, han anunciado una profunda reestructuración en sus equipos de trabajo. Con el calendario electoral a sus espaldas, ambas mandatarias buscan fortalecer sus administraciones y ajustar sus estrategias, ante la creciente presión política y la necesidad de resultados concretos.

El trasfondo de estas decisiones no solo es administrativo, sino que responde a una lógica política

En las últimas semanas, las administraciones de la gobernadora Adriana Magali Matiz y la alcaldesa Johana Aranda han vivido importantes remezones. Ambas líderes han tomado decisiones drásticas con el fin de mejorar la gestión y enfrentar los desafíos electorales que se aproximan. Durante un consejo de gobierno, Aranda no dudó en expresar: «Yo no patrocino flojos ni corbatas», dejando claro que no tolerará el bajo desempeño dentro de su gabinete.

El secretario General del Tolima, Carlos Portela, vocero oficial de la Gobernación, confirmó la posibilidad de más cambios dentro del gabinete. «Es una facultad de la gobernadora realizar ajustes para garantizar una administración más eficiente», comentó, dejando abierta la puerta a nuevas decisiones en las próximas semanas.

Un trasfondo político claro

El trasfondo de estas decisiones no solo es administrativo, sino que responde a una lógica política. Con las elecciones para el Congreso y la Gobernación a la vuelta de la esquina, tanto Matiz como Aranda buscan fortalecer sus equipos y asegurarse de que sus administraciones estén preparadas para los retos que vendrán. El panorama actual se caracteriza por una creciente tensión interna, donde las alianzas y los movimientos políticos se ajustan en busca de consolidar influencia en el departamento.

Un ejemplo de esta reconfiguración es el reciente nombramiento en la Secretaría de Ambiente y Gestión del Riesgo, que quedó en manos del representante a la Cámara del Centro Democrático, Carlos Edward Osorio, uno de los actores clave en la política del Tolima.

Partidos apoyando a las mandatarias

Adriana Magali Matiz cuenta con el respaldo del Partido Conservador y la coalición Seguridad en el Territorio, que agrupa a movimientos como Centro Democrático, Cambio Radical, ASI y Colombia Renaciente. Este apoyo político le ha permitido enfocarse en temas clave como la seguridad, la lucha contra la pobreza y la generación de empleo juvenil. Sin embargo, algunos analistas señalan que Matiz ha desviado la atención de la falta de obras y gestión administrativa, centrándose en criticar al gobierno de Petro. «La gobernadora debe comenzar a inaugurar sus propias obras y mostrar su gestión, no solo la de Ricardo Orozco», argumentan los analistas.

Por otro lado, Johana Aranda, quien asumió la Alcaldía, entre otros, cuenta con el respaldo del Centro Democrático, el MIRA y ADA, se ha mostrado decidida a tomar decisiones tajantes dentro de su gabinete. «Quien no dé la talla, se va», ha declarado Aranda, reafirmando su postura firme frente a la situación administrativa y política de Ibagué.

Funcionarios bajo la lupa

Diputados y concejales coinciden en que varios funcionarios en ambas administraciones tienen un desempeño cuestionable. En la Gobernación, algunos de los nombres más señalados incluyen:

– Ingrid Katherine Rengifo, secretaria de Salud.

– Guillermo Alvira, secretario de Seguridad.

– Francy Liliana Salazar, gerente de Indeportes Tolima.

– Orlando Pacheco, secretario de Desarrollo Económico.

En la Alcaldía de Ibagué, las secretarías de Salud, Movilidad, Desarrollo Económico y Agricultura se encuentran bajo fuerte escrutinio, debido a su baja visibilidad y los escasos resultados obtenidos.

Un futuro político incierto

Estos cambios no solo buscan mejorar la gestión administrativa, sino también consolidar el respaldo político necesario para enfrentar los desafíos electorales que se avecinan. Tanto Aranda como Matiz han dejado claro que los ajustes continuarán, y la permanencia de sus colaboradores dependerá del compromiso y los resultados visibles que puedan demostrar.

Mientras tanto, el ambiente político en el Tolima sigue marcado por tensiones internas, reconfiguraciones estratégicas y una constante lucha por consolidar liderazgos fuertes de cara a los próximos comicios. Las mandatarias, conscientes de sus retos, deberán elevar su imagen ante la opinión pública y demostrar que son capaces de concretar alianzas políticas para asegurar el apoyo necesario tanto para las elecciones al Congreso como para la Gobernación.

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