El ente de control solicitó un informe a la USPEC sobre las acciones para mitigar el riesgo tras el desbordamiento de aguas servidas en el pabellón femenino.

Procuraduría pide explicaciones tras inundación en la cárcel de Picaleña
La Procuraduría General de la Nación requirió a la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (USPEC) un informe sobre las acciones tomadas para enfrentar la emergencia causada por una inundación en la cárcel de Picaleña en Ibagué, el pasado 12 de marzo.
El incidente ocurrió en el bloque cuatro, donde funcionan la Reclusión de Mujeres y la guardería, un espacio destinado a los hijos menores de tres años de las internas. Según la Defensoría del Pueblo Regional Tolima, los sifones colapsaron, provocando el retorno de aguas servidas al área de sanidad y a la guardería, afectando el desarrollo normal de las actividades.
Preocupación por la salud y bienestar de internas y niños
La situación generó alarma, ya que expone a las reclusas y a los menores a riesgos sanitarios. Ante esto, la Procuraduría solicitó a la USPEC informar sobre las medidas inmediatas implementadas para solucionar el problema y prevenir futuras emergencias similares.
El ente de control también recordó que, en anteriores reuniones sobre asuntos penitenciarios, ya había advertido sobre deficiencias en la infraestructura del establecimiento. Sin embargo, estos problemas persisten y agravan las condiciones de vida dentro del centro penitenciario.
Exigen respuestas y soluciones urgentes
La Procuraduría enfatizó la necesidad de garantizar condiciones dignas en los centros de reclusión y reafirmó su compromiso en la defensa de los derechos de las personas privadas de la libertad.
Se espera que la USPEC entregue un informe detallado sobre las medidas adoptadas para solucionar la emergencia y mejorar la infraestructura del complejo carcelario.

