Acusaciones de clientelismo y falta de gestión desatan enfrentamiento entre el gerente de Ibagué Limpia y el diputado del Tolima.

El ambiente político en Ibagué se ha encendido tras el cruce de declaraciones entre Milton Restrepo, gerente de Ibagué Limpia, y el diputado del Tolima Felipe Ferro. A través de redes sociales y entrevistas, ambos políticos se han lanzado fuertes acusaciones que han llamado la atención de la opinión pública.
El enfrentamiento comenzó cuando Restrepo criticó a Ferro, señalándolo de ser un mal presidente de la Asamblea, de perjudicar a su partido en el Tolima y de hacer señalamientos sin fundamento contra la alcaldesa Johana Aranda. En respuesta, el diputado del Centro Democrático lo descalificó y afirmó que no debatiría con él.
«El día en que vaya a dar un debate, lo doy con el dueño de la perrera, no con el chandoso que vive en ella», expresó Ferro en una entrevista, refiriéndose a Restrepo de manera despectiva.
Las declaraciones generaron indignación y Restrepo respondió a través de sus redes sociales, señalando que su gestión ha sido exitosa y que su adversario político recurre a ataques personales por falta de argumentos sólidos. Además, afirmó que Ferro estaba molesto porque su esposa no fue nombrada en el Sistema Estratégico de Transporte Público (SETP).
Por otro lado, la polémica se suma a las críticas hacia Ibagué Limpia, empresa dirigida por Restrepo, que será objeto de un debate de control político este jueves 3 de abril. El concejal Joseph González cuestionó el informe entregado por la entidad, calificándolo de superficial.
«Las respuestas parecen de un niño de cinco años, no hay profundidad y responden lo que quieren», declaró González, quien insistió en que se requiere mayor claridad sobre el futuro de la empresa y el manejo de los recursos provenientes de Interaseo, que ascienden a $10 mil millones anuales.
El debate está programado para las 8:00 a.m., y se espera que Restrepo asista para aclarar las inquietudes de los concejales sobre la administración de Ibagué Limpia y las posibles llegadas de nuevos operadores al servicio de aseo en la ciudad.
Este enfrentamiento refleja el clima político tenso en Ibagué y el creciente debate sobre la gestión pública en la ciudad.

