Tras fuertes críticas de Andrés Hurtado y la alcaldesa Aranda, Gobernación anunció pavimentación histórica en El Salado.

Las recientes críticas del exalcalde Andrés Hurtado y de la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, a la administración departamental parecen haber surtido efecto. Tras semanas de reclamos por la falta de inversión en infraestructura vial, la Gobernación del Tolima anunció una histórica intervención en la vía a El Salado, uno de los sectores más transitados de la capital.
En su momento, Hurtado reprochó públicamente la “nula inversión” del gobierno departamental en los municipios del Tolima, señalando que el sectarismo político ha frenado el desarrollo equitativo del territorio. “Es momento de alzar la voz por una distribución justa de recursos”, expresó el exmandatario, quien también criticó el abandono del sector arrocero.
Su postura fue respaldada por la alcaldesa Aranda, quien también cuestionó el bajo respaldo del gobierno departamental para mejorar la malla vial de Ibagué. “Si quieres saber cómo está la Gobernación, mira cómo está la capital”, dijo en tono contundente, reclamando el apoyo que, según ella, los ciudadanos otorgaron en las urnas.
La presión dio resultado. Este 8 de abril, la Gobernación y la Alcaldía anunciaron una obra de más de $60.000 millones para rehabilitar completamente el corredor vial entre El Salado, San Bernardo, San Juan de la China y Anzoátegui. La intervención incluye 70 cuadras de pavimentación, renovación de redes de acueducto y alcantarillado, y mejoramiento integral de la infraestructura urbana.
La inversión será compartida: la Alcaldía de Ibagué ejecutará el primer tramo con fondos del programa Combo 3×1 del IBAL, mientras que la Gobernación del Tolima asumirá el segundo tramo con recursos de regalías por cerca de $35.000 millones.
“Esto no es una promesa, es una realidad que logramos con gestión y trabajo conjunto”, afirmó la alcaldesa Aranda, destacando que la unión entre ambas administraciones será clave para sacar a Ibagué del rezago.
Durante una reunión entre ambas mandatarias y sus equipos, la gobernadora Adriana Matiz dejó claro que no permitirá divisiones políticas. “Las elecciones ya pasaron. Hoy gobernamos para la gente”, enfatizó, ordenando a sus funcionarios trabajar en equipo con la Alcaldía.
El mensaje es claro: la confrontación política dejó paso a una alianza institucional para resolver las necesidades urgentes de la ciudad. Tanto Matiz como Aranda se comprometieron a actuar con rapidez y sin excusas: “Aquí no hay horarios, hay urgencia”, concluyó la gobernadora.
Con este nuevo panorama, se abre la puerta para más proyectos estratégicos que, con articulación y voluntad, podrían cambiar el rumbo de Ibagué y del Tolima.

