Adriana Magali Matiz fue blanco de críticas por parte del presidente Petro y trabajadores del sector salud en medio de dos graves crisis en el Tolima.

La gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz, recibió dos fuertes llamados de atención en medio de una semana crítica para el departamento. A las protestas por el no pago de salarios en el Hospital Federico Lleras Acosta, se sumó el cuestionamiento directo del presidente Gustavo Petro por la presunta falta de apoyo financiero frente al brote de fiebre amarilla.
El pasado 9 de abril, trabajadores del hospital más importante del Tolima marcharon para exigir el pago de sus sueldos atrasados. Denunciaron que la situación económica era insostenible y que llevaban semanas sin recibir su salario. La protesta, convocada por el sindicato Sintramisional, fue una llamada de alerta sobre la crisis financiera del centro médico.
“No podemos seguir trabajando sin garantías mínimas”, expresaron varios empleados en un video dirigido a la mandataria. Desde entonces, los trabajadores anunciaron que seguirán protestando hasta obtener una solución real, advirtiendo que la falta de recursos ya estaba afectando la atención a los pacientes.
A esta crisis local se sumó un enfrentamiento de alto nivel entre la gobernadora y el presidente Petro, quien la señaló públicamente de no haber destinado recursos suficientes para combatir la emergencia por fiebre amarilla. Según el mandatario, Matiz no habría girado dineros del departamento para apoyar los esfuerzos de contención del virus.
“La gobernadora del Tolima no nos ha ayudado”, escribió Petro en su cuenta de X. Además, aseguró que ya se contabilizaban 32 fallecidos, varios en municipios como Villarrica, Dolores, Icononzo y Cunday, donde el virus habría llegado desde la región amazónica por migración del mosquito transmisor.
La respuesta de la gobernadora no se hizo esperar. Matiz rechazó las afirmaciones del presidente y aseguró que desde noviembre de 2024 se han ejecutado múltiples acciones para enfrentar la emergencia sanitaria. Afirmó que se han aplicado más de 100.000 vacunas y que hay 189 puestos de vacunación activos en todo el departamento.
En cuanto al aspecto financiero, detalló que se han invertido más de $2.400 millones en personal y se han firmado convenios por otros $1.600 millones para fortalecer la atención primaria en salud. La mandataria defendió su gestión y señaló que no se improvisa, sino que se ha trabajado de forma articulada con EPS, hospitales y alcaldías locales.
“No entiendo cuál es la intención del presidente. Esto no es momento de buscar culpables, es momento de salvar vidas”, concluyó la gobernadora, al tiempo que pidió que las diferencias políticas no interfieran en la atención de la crisis sanitaria.
Estos dos episodios han puesto bajo la lupa la gestión de la salud en el Tolima y reflejan la tensión creciente entre el gobierno departamental y el nacional en medio de desafíos estructurales del sistema.

