La reforma permitiría a congresistas cambiar de partido sin perder su curul, fortaleciendo sectores como el Pacto Histórico y generando una reconfiguración política de cara a 2026.

El transfuguismo político está a punto de convertirse en una realidad en Colombia. Este lunes, el Senado tiene en agenda votar la reforma constitucional que permitiría a los congresistas cambiar de partido sin ser sancionados ni perder su curul, una modificación que revolucionaría el panorama electoral rumbo a las elecciones de 2026.
La iniciativa, impulsada por el senador liberal Alejandro Chacón, ya superó cinco debates y está diseñada para aplicarse en cada proceso electoral, abriendo las puertas para que políticos inconformes o estratégicos puedan moverse libremente entre colectividades.
¿Qué cambia con la aprobación del transfuguismo?
Actualmente, si un congresista desea cambiar de partido, debe renunciar 12 meses antes de las elecciones para no incurrir en doble militancia. Con la aprobación del transfuguismo, esta restricción desaparecería, permitiendo migraciones masivas sin consecuencias jurídicas.
Además, la reforma traslada la competencia para sancionar la doble militancia del Consejo de Estado a los propios partidos políticos, lo que, según expertos, haría prácticamente imposible que se castiguen estas conductas.
¿Quiénes se beneficiarían del transfuguismo?
Entre los principales beneficiarios estarían figuras como Jonathan Ferney Pulido («Jota Pe»), quien podría abandonar la Alianza Verde para unirse a colectividades como el Partido Conservador. También senadores de En Marcha, Liga Anticorrupción y otros movimientos verían en esta reforma una oportunidad para consolidar sus aspiraciones.
Miguel Polo Polo, Marelen Castillo, y varios legisladores de movimientos minoritarios también encontrarían una vía para migrar hacia partidos más fuertes, como el Centro Democrático o el Pacto Histórico.
¿Por qué hay preocupación en el Congreso?
Aunque la reforma promete beneficios para varios sectores, la principal alerta proviene del temor a que el Pacto Histórico sea el gran favorecido. Dada la imposibilidad de hacer coaliciones por ley, el transfuguismo facilitaría que figuras de distintas vertientes de izquierda se agrupen en un nuevo partido, evitando sanciones y consolidando su fuerza de cara a 2026.
Los partidos tradicionales como Cambio Radical, La U y el Partido Conservador temen una desbandada de miembros hacia los extremos políticos, debilitando sus estructuras internas.
¿Qué pasará en el Senado?
Para que el transfuguismo sea aprobado, se requieren al menos 53 votos en el Senado. Hasta ahora, los promotores confían en alcanzar esa cifra con los apoyos de senadores del Pacto Histórico, Comunes, sectores liberales, algunos verdes y miembros de La U.
Si logra pasar el sexto debate, quedarán dos debates en la Cámara de Representantes, donde, según analistas, los votos ya estarían asegurados.
La aprobación del transfuguismo podría significar un verdadero terremoto político en Colombia. Con nuevos realineamientos partidistas, fortalecimiento de extremos políticos y una reconfiguración electoral total, el Congreso se prepara para un escenario inédito rumbo a 2026.

