El presidente puso en duda la transparencia del proceso electoral de 2026 por el rol de la empresa Thomas Greg & Sons.

Una fuerte polémica generó el presidente Gustavo Petro al asegurar que “desconfía de la transparencia de las elecciones del 2026”, señalando que el software usado por la Registraduría es manipulable y representa un riesgo para la democracia. Sus declaraciones han despertado preocupación y rechazo por parte de sectores políticos y gremiales.
El mandatario expresó sus dudas tras conocerse que Thomas Greg & Sons, empresa que ya ha estado a cargo de procesos electorales en Colombia, podría adjudicarse un contrato millonario para la logística de las elecciones del próximo año. Según Petro, dicha firma fue cuestionada por la justicia por un “software fraudulento” que habría sido exigido cambiar por orden del Consejo de Estado.
La controversia creció con la respuesta de gremios como la Andi, que reiteró su respaldo a la Registraduría y su presidente. “La Registraduría representa uno de los mayores símbolos de la democracia”, afirmó Bruce Mac Master, líder del gremio, y pidió proteger su independencia como garante electoral.
Desde la oposición también reaccionaron figuras como María Fernanda Cabal, quien cuestionó: “Petro fue elegido como congresista, alcalde y presidente bajo la misma logística que hoy critica. ¿Acaso está preparando el terreno para desconocer los resultados si no le favorecen?”. Sergio Fajardo, por su parte, advirtió en Caracol Radio: “Confío en las instituciones y no en el ambiente de miedo que está promoviendo Petro”.
El presidente, sin embargo, se mantuvo firme y añadió: “Los gremios no van a elecciones, va el pueblo. En un país ya hubo fraude con el kit electoral, y a esa empresa, la misma que ganó en Colombia, se le detectó un sistema fraudulento”.
Las declaraciones llegan en medio de un clima político tenso, en el que Petro también ha sugerido vínculos entre empresarios y supuestos intentos golpistas, haciendo referencia a los audios filtrados del exministro Álvaro Leyva.
El veredicto electoral del 2026 aún está lejos, pero la disputa por la transparencia del proceso ya comenzó, con un ambiente de desconfianza institucional y duros señalamientos que podrían marcar el rumbo de la campaña presidencial.

