El pequeño deportista de 12 años sufrió graves fracturas cervicales en un accidente de entrenamiento en Ibagué. Su padre agradece las oraciones y la solidaridad, pero admite que la salud de su hijo está primero.

Jhoan David Ramírez Hincapié, el niño de 12 años que soñaba con convertirse en ciclista profesional de BMX, se recupera lentamente tras la cirugía a la que fue sometido en el hospital Infantil Rafael Henao Toro de Manizales. El menor resultó gravemente herido el pasado 29 de agosto en la pista del Parque Deportivo de Ibagué, cuando una caída le fracturó las vértebras cervicales C4 y C5, comprometiendo su movilidad.
Su padre, David Ramírez Esquivel, contó a Al Contraste que la operación duró cinco horas y estuvo a cargo de dos cirujanos.
“Gracias a nuestro Señor Jesucristo, no hubo contratiempos y todo salió muy bien. Ahora nos dijeron que la recuperación puede tardar entre dos y tres meses. Es un proceso largo y necesitamos paciencia”, relató.
El niño permanece en la Unidad de Cuidados Intensivos, estable y bajo observación, mientras los médicos esperan los resultados de una resonancia magnética para definir los siguientes pasos en su rehabilitación.
En medio de la esperanza por su recuperación, David confesó que está decidido a pedirle a su hijo que no practique más este deporte.
“Él sueña con ser ciclista profesional, pero la vida está primero. Le voy a pedir que deje el BMX, porque no quiero volver a verlo en una situación así. Ha insistido mucho en ese sueño, pero como papá tengo que protegerlo”, aseguró.
La familia, que tuvo que trasladarse a Manizales para acompañar al niño, enfrenta además dificultades económicas. David, que trabaja como mecánico de motos, dejó su oficio para dedicarse de lleno al cuidado de Jhoan David. Por eso, agradece el apoyo que ha recibido de vecinos, conocidos y extraños.
“Las oraciones y las ayudas nos han dado fuerzas. No tengo palabras para tanta gente que ha estado pendiente de mi hijo. La verdadera fe en Cristo mueve montañas, y yo sé que Él ya está obrando en mi niño”, expresó con la voz entrecortada.
Mientras Joan David avanza en su recuperación, la familia pide paciencia, fe y solidaridad. El padre insiste en que el mayor triunfo ya no será un podio deportivo, sino verlo regresar a casa con vida y con salud.

