El partido definitivo entre Deportes Tolima y Junior de Barranquilla estará acompañado por un amplio despliegue de seguridad en el estadio Manuel Murillo Toro. Habrá restricción al ingreso de hinchas visitantes y prohibición de venta y consumo de alcohol en el sector.

Ibagué se prepara para la final del fútbol profesional colombiano con un dispositivo de seguridad que involucra a más de 1.000 uniformados, distribuidos dentro del estadio Manuel Murillo Toro y en sus alrededores, así como en vías estratégicas de la ciudad.
El operativo contempla controles estrictos en los accesos al escenario deportivo, patrullajes constantes en zonas cercanas y acompañamiento en los principales corredores viales, con el objetivo de reducir riesgos antes, durante y después del encuentro entre Deportes Tolima y Junior de Barranquilla.
Dentro del esquema también estarán presentes unidades de la Unidad de Diálogo y Mantenimiento del Orden (UNDMO), junto con grupos de reacción inmediata, que intervendrán en caso de alteraciones o situaciones que requieran control en tiempo real.
Entre las medidas anunciadas está el cierre temporal de fronteras para los seguidores del equipo visitante. Esta restricción busca limitar el ingreso de personas provenientes de otras regiones, conforme a lo definido para este evento por el Comité Local de Fútbol.
A esto se suma la aplicación de la ley seca en los alrededores del estadio, una disposición que estará vigente durante la jornada del partido y que apunta a contener incidentes asociados al consumo de alcohol en un evento de alta concentración de público.
“El dispositivo está diseñado para garantizar el orden y la seguridad de todos los asistentes”, señaló el coronel Diego Edixon Mora Muñoz, comandante de la Policía Metropolitana de Ibagué, al referirse al alcance del despliegue previsto para la final.

