El ministro del Interior aseguró que la propuesta de una Asamblea Nacional Constituyente no busca reemplazar la Constitución de 1991, sino revisar puntos específicos como salud y justicia. El proceso, dijo, dependerá del próximo Congreso y de una consulta popular.

El debate sobre una posible Asamblea Nacional Constituyente volvió al centro de la agenda política luego de que el ministro del Interior, Armando Benedetti, explicara los alcances de la propuesta impulsada desde el Gobierno Nacional.
Benedetti habló del tema este lunes 29 de diciembre en entrevista con La W Radio, en conversación con el periodista Julio Sánchez Cristo, donde aclaró que la iniciativa no apunta a una reforma total de la Carta Política.
“No es para cambiar toda la Constitución como ya pasó en el 91. No es hacer borrón y cuenta nueva, eso no es y es importante ese tema”, afirmó el ministro, al referirse a los temores que ha generado el anuncio.
Según explicó, la eventual Constituyente estaría enfocada en asuntos puntuales. “Sería para unos puntos esenciales como es, por ejemplo, el tema de la salud y el tema de cómo se podría resolver la justicia hoy en día”, señaló.
El pronunciamiento se dio días después de la inscripción del comité promotor que buscará recolectar cerca de 10 millones de firmas para respaldar la iniciativa. Benedetti indicó que el camino es extenso y pasa primero por la Registraduría Nacional del Estado Civil.
“Hay que llevar el proyecto de ley de hacer una Constituyente ante la Registraduría. Eso puede tardar entre dos y seis meses para que entreguen los formularios”, explicó. Posteriormente, el trámite llegaría al Congreso de la República, pero no al actual, sino al que sea elegido en las elecciones del 8 de marzo y se instale el 20 de julio.
“El presidente Gustavo Petro llevaría ese proyecto de ley el 20 de julio al nuevo Congreso”, precisó Benedetti, quien agregó que la iniciativa requeriría mayorías absolutas para ser aprobada.
El proceso, según el ministro, concluiría con una consulta ciudadana. “Luego salir al pueblo, a que el pueblo le pregunte si quiere o no quiere la constituyente”, dijo, dejando claro que la última palabra la tendría el electorado.
Las explicaciones del jefe de la cartera política buscan acotar el alcance de la propuesta, en medio de un escenario político donde la idea de una Constituyente ha reactivado discusiones sobre los límites, tiempos y efectos de una eventual reforma constitucional en Colombia.

