Un video publicado el Día de los Inocentes por Carolina Hurtado, aspirante a la Cámara y hermana del exalcalde Andrés Hurtado, marcó un giro frente al reciente llamado a una campaña sin ataques.

Días después de que se insistiera en la necesidad de una campaña sin confrontaciones por parte del exalcalde de Ibagué Andrés Hurtado, un video difundido el 28 de diciembre volvió a tensar el debate político en Tolima.
La autora fue Carolina Hurtado, hermana del exalcalde Andrés Hurtado, y su mensaje estuvo dirigido de forma directa al sector político del barretismo.
“Aunque para la bancada barretista, la inocentada nos la vienen metiendo hace rato”, afirmó Hurtado al iniciar su intervención, en la que cuestionó decisiones y silencios de congresistas del departamento. En el centro de sus señalamientos ubicó el trámite de la reforma a la salud y la actuación de figuras cercanas al senador Óscar Barreto.
La aspirante recordó el papel de Gerardo Yepes y rechazó la versión de que ciertas decisiones se hubieran tomado sin conocimiento del liderazgo político.
“Eso no fue a sus espaldas, eso fue un negocio de frente”, dijo en el video. Y añadió: “Ustedes vendieron la salud de los colombianos y de los tolimenses para quedarse con poder”.
En su intervención también mencionó a los representantes Delcy Isaza y Alejandro Martínez, a quienes acusó de mantener un bajo perfil en el Congreso de la República. “Van a calentar una silla y a alzar la mano solo cuando su jefe político se los permite”, afirmó.
Sobre el senador Barreto, Hurtado sostuvo que “en Ibagué habla mucho, pero en el Senado no se le escucha la voz”, y agregó que, mientras los congresistas reciben salarios cercanos a los 50 millones de pesos, “los pacientes con enfermedades crónicas se están quedando sin medicamentos”.
El cierre del mensaje dejó claro el tono político del pronunciamiento y su proyección electoral. “Con la vida de la gente no se juega y mucho menos se hace negocio”, dijo Hurtado, antes de pedir respaldo ciudadano para las elecciones del 8 de marzo de 2026.
El contraste entre el llamado previo a una campaña sin ataques y la dureza del video abrió un nuevo capítulo de expectativas sobre el rumbo mediático y la intensidad de la disputa política que se avecina en el departamento.

