El proceso se extenderá hasta mayo y contempla inscripción de aspirantes, consulta a la comunidad y designación por el Consejo Superior Universitario.

La Universidad del Tolima puso en marcha el proceso para elegir a quien ocupará la rectoría durante el periodo 2026–2030. La convocatoria quedó formalizada mediante el Acuerdo 047 de 2025, expedido el 26 de diciembre, y establece un cronograma que se desarrollará entre enero y mayo del próximo año.
Según lo definido, la inscripción de aspirantes ante la Secretaría General se realizará entre el 19 de enero y el 6 de marzo de 2026. Durante ese periodo, los interesados deberán radicar la documentación exigida para ser incluidos en el proceso de verificación de requisitos.
La elección se adelantará en tres etapas. La primera corresponde a la consolidación de candidatos, que incluye la revisión de requisitos, la publicación del listado de aspirantes habilitados, el trámite de reclamaciones y la socialización de propuestas ante la comunidad universitaria, prevista entre el 20 de marzo y el 8 de mayo.
La segunda fase será la consulta a la comunidad académica. De acuerdo con el cronograma, estudiantes, docentes y graduados participarán mediante votación virtual los días 22 y 23 de mayo, una vez se haya conformado el censo electoral. Los resultados de esta consulta se publicarán el 26 de mayo.
La etapa final se desarrollará el 28 de mayo, cuando los aspirantes serán presentados oficialmente ante el Consejo Superior Universitario, órgano que ese mismo día realizará la designación del rector o rectora para el nuevo periodo.
Desde la Universidad se indicó que los formatos de inscripción y de tratamiento de datos personales están disponibles en el portal institucional y que la reglamentación completa del proceso se encuentra contenida en el Acuerdo 047 de 2025.
Con este calendario, la institución inicia un proceso que definirá el rumbo académico y administrativo de la Universidad del Tolima durante los próximos cuatro años, en medio de un escenario en el que la participación de la comunidad universitaria será determinante antes de la decisión final del máximo órgano directivo.

