La candidata a la Cámara de Representantes Carolina Hurtado comenzó un recorrido por municipios del sur del Tolima como parte de su estrategia electoral. En encuentros públicos, se escucharon reclamos sobre vías, falta de inversión y presencia política intermitente en la región.

La candidata a la Cámara de Representantes Carolina Hurtado inició un nuevo recorrido político por el sur del Tolima, con visitas a los municipios de Ortega y Chaparral, así como al corregimiento de El Limón. La gira marca el arranque de la denominada Ruta U101, una estrategia de acercamiento territorial previa a las elecciones legislativas del 8 de marzo.
Durante encuentros con habitantes y líderes locales, Hurtado se refirió al rol de los congresistas y a la necesidad de presencia en las regiones.
“Esta credencial por la que estamos trabajando es para demostrarles a los tolimenses que los congresistas sí estamos para servirle a la gente (…) tenemos que estar en el territorio, con la gente, cercanos, escuchándolos”, afirmó en una de las reuniones.
En Chaparral, el concejal Roossvvelt Rojas expuso preocupaciones relacionadas con infraestructura y gestión pública.
“Hoy expusimos problemáticas con respecto a la malla vial, el fenómeno del Niño y sus afectaciones, así como el hecho de que no se ve la inversión ni gestión por parte de muchos representantes que hemos tenido en el Tolima”, señaló.
Durante el recorrido, la candidata caminó por parques principales y sostuvo diálogos informales con residentes, quienes plantearon necesidades relacionadas con servicios básicos, vías terciarias y presencia estatal. En el corregimiento de El Limón, varios líderes comunitarios expresaron respaldo, pero también cuestionamientos acumulados por años.
“Donde no hay voluntad política no hay nada. Tuvimos gobernador del Tolima de Chaparral y fueron pocas las inversiones. Las vías terciarias están totalmente acabadas y la maquinaria solo aparece cuando se acercan elecciones”, afirmó Jorge Luis Cicero, habitante del corregimiento.
La visita a estos municipios corresponde al primer tramo de una agenda de cinco días en el sur del departamento, en la que la campaña busca posicionarse en territorios donde los reclamos por abandono institucional y promesas incumplidas siguen marcando el debate político local.
