El presidente advirtió que acudiría a la movilización ciudadana si decisiones judiciales tumban el decreto del salario mínimo vital y el estado de emergencia económica. El llamado lo hizo a través de su cuenta en X, con duros mensajes contra sectores políticos y económicos.

El presidente Gustavo Petro lanzó un llamado directo a la movilización ciudadana ante la posibilidad de que, por vía judicial, se anulen el decreto que fija el salario mínimo vital y el estado de emergencia económica y social que rige actualmente en Colombia por un periodo de 30 días.
El mensaje fue publicado en su cuenta oficial de X, donde el mandatario convocó a los trabajadores a prepararse para salir a las calles. “¡Abejas trabajadoras y trabajadoras! listas a salir a las calles en multitud”, escribió el jefe de Estado, en un mensaje que estuvo acompañado de señalamientos contra sectores políticos y económicos del país.
Petro sostuvo que, con el regreso de actores del poder tras el receso de fin de año, se estarían preparando acciones para tumbar lo que llamó “los decretos de la vida y la estabilidad económica”. “Mañana empieza la oligarquía y los oligopolios a buscar sus amigos en el poder judicial para derribar el decreto de salario vital”, afirmó.
En sus publicaciones, el presidente aseguró que el salario mínimo definido por su gobierno se fundamenta en cálculos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística sobre el costo de la canasta básica familiar y el número promedio de trabajadores por hogar. Según explicó, esas variables arrojan una cifra cercana a los dos millones de pesos mensuales, que a su juicio corresponden al “mínimo vital” contemplado en el artículo 53 de la Constitución.
El mandatario también señaló que el próximo Congreso, que será elegido en marzo, deberá estudiar un proyecto de ley para que el salario mínimo vital quede establecido de manera permanente. “Debe presentarse como proyecto de ley un salario vital mínimo y familiar, para que rija para los próximos gobiernos”, escribió.
En varios mensajes, Petro insistió en que la compra de votos y la influencia de grandes capitales han impedido durante décadas el cumplimiento de lo que considera un mandato constitucional. Por ello, reiteró su llamado a no respaldar a sectores políticos que, según él, se oponen a estas medidas.
Finalmente, el presidente se refirió a la Policía Nacional y recordó su papel frente a los delitos electorales. “Doy una orden de ejecución inmediata: detener a quienes compren votos en todo el país”, afirmó, al señalar que esa actuación es clave para garantizar la libertad del voto y el desarrollo del proceso democrático.

