Un atentado armado contra funcionarios del Inpec ocurrido en la mañana de este martes en Neiva dejó como saldo la muerte de un niño de 11 años y un directivo herido.

El hecho se registró hacia las 6:53 de la mañana, cuando tres funcionarios del Inpec se desplazaban en un vehículo particular por la ruta 45, en el tramo Neiva–Rivera. En el automóvil viajaban el director del centro carcelario de Neiva, Edgar Enrique Rodríguez Muñoz, su hijo de 11 años; el subdirector del establecimiento, Renato Solano Osorio, y un dragoneante.
Según la información oficial, un motociclista interceptó el vehículo y disparó en repetidas ocasiones. “Fueron interceptados por un motociclista que disparó sobre el vehículo en seis ocasiones aproximadamente”, señaló el Inpec en un comunicado conocido tras el ataque.
El menor de edad murió como consecuencia de los disparos. El subdirector del penal resultó herido con impactos en el abdomen y el tórax y permanece bajo observación médica, con pronóstico reservado. El director del establecimiento salió ileso.
El caso ha generado interrogantes entre los investigadores. Rodríguez Muñoz llevaba apenas diez días en el cargo, y de acuerdo con lo dicho por el ministro de Justicia encargado, Andrés Idárraga, no existían amenazas previas en su contra. “No se tenía conocimiento de intimidaciones dirigidas al director”, indicó el funcionario.
Fuentes cercanas al proceso señalaron que la hipótesis principal apunta a que el atentado no estaría dirigido contra el director del penal, sino que podría tratarse de una represalia relacionada con decisiones administrativas recientes, entre ellas el traslado de internos señalados como cabecillas de estructuras criminales.
Tras lo ocurrido, el ministro encargado confirmó la activación de operativos de búsqueda. “La Policía tiene un plan candado para poder atrapar a los responsables de este crimen”, afirmó, al referirse al homicidio del menor.
La Fiscalía General de la Nación abrió una investigación formal para esclarecer los hechos, determinar el móvil del ataque y establecer responsabilidades. Mientras tanto, el caso se suma a una serie de agresiones contra funcionarios del sistema penitenciario que, en muchos casos, permanecen sin responsables identificados.

