Con siete votos a favor y tres en contra, el Consejo Directivo de ComfaTolima decidió finalizar el contrato de Nelson Norbey Quintero Melo como director administrativo. La determinación fue adoptada por justa causa y contó con el respaldo de la Superintendencia del Subsidio Familiar.

La Caja de Compensación Familiar del Tolima, ComfaTolima, atraviesa un momento de reacomodo institucional tras la decisión del Consejo Directivo de dar por terminado el contrato de Nelson Norbey Quintero Melo como director administrativo de la entidad.
La determinación fue adoptada por mayoría, con siete votos a favor y tres en contra, y se fundamentó en una causal de terminación por justa causa, con el aval de la Superintendencia del Subsidio Familiar, según se conoció tras la sesión directiva.
La decisión se produce luego de varios meses en los que se evidenciaron tensiones internas y cuestionamientos relacionados con el manejo administrativo, situación que había generado inquietudes entre afiliados y trabajadores de la caja de compensación.
En el desarrollo del proceso, trascendió que, días antes de la votación, Quintero habría adquirido fuero sindical tras figurar como fundador de un nuevo sindicato. Este elemento fue analizado por el Consejo Directivo dentro de la discusión jurídica y administrativa, sin que ello modificara la decisión final.
Quintero contaba con una trayectoria previa en el sistema de cajas de compensación familiar y su gestión al frente de ComfaTolima estuvo acompañada tanto de la implementación de programas sociales como de cuestionamientos públicos por parte de distintos actores, entre ellos el rector de la Institución Tecnológica de Formación para el Trabajo y el Desarrollo Humano del Tolima (ITFIP), Mario Díaz, quien expresó reparos frente a decisiones internas de la entidad.
Hasta el momento, ComfaTolima no ha emitido un pronunciamiento oficial en el que se detallen los motivos específicos de la terminación del contrato, ni se ha informado quién asumirá la dirección administrativa en esta etapa de transición.
La situación abre un nuevo escenario para la entidad, que deberá definir su rumbo institucional y garantizar la continuidad de su misión social en medio del proceso de reorganización administrativa.

