El alcalde de Medellín reaccionó a la expresión usada por el ministro de Salud frente a la crisis hospitalaria y la vinculó con una frase empleada por Pablo Escobar en 1990. Cuestionó al Gobierno por el deterioro del sistema de salud y aseguró que el mayor impacto recae sobre la población más vulnerable.

Las declaraciones del ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, sobre la crisis financiera de los hospitales públicos siguen generando reacciones. Esta vez fue el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, quien respondió con dureza al comentario “los ricos también lloran”, pronunciado por el jefe de la cartera tras conocerse el llanto del gerente del Hospital San Rafael de Itagüí por la falta de recursos para pagar salarios.
Gutiérrez comparó esa frase con un episodio de la violencia narcotraficante de los años noventa. Recordó que la misma expresión fue utilizada por Pablo Escobar en 1990, tras una masacre ocurrida en la discoteca Oporto, ubicada entre Medellín y Envigado, donde murieron 23 jóvenes. “Cuando escuché esas palabras hoy, hirientes hacia toda la sociedad, recordé la masacre de Oporto del 23 de junio de 1990”, afirmó el mandatario local.
Según el alcalde, en ese entonces los sicarios del cartel de Medellín anunciaron ataques contra jóvenes de sectores acomodados bajo la consigna de que “los ricos también lloran”. “Decían que por cada sicario dado de baja iban a asesinar a cuatro ‘hijos de papi’ en Medellín”, recordó Gutiérrez, al explicar el paralelismo que estableció con la frase del ministro.
El alcalde sostuvo que el deterioro del sistema de salud no afecta únicamente a quienes lo administran. “Por destruir el sistema de salud, quienes más lloran son los pobres”, afirmó, al señalar retrasos en la entrega de medicamentos y el riesgo de cierre de hospitales públicos y privados en Antioquia. Agregó que varios centros asistenciales enfrentan niveles críticos de ocupación en urgencias.
Gutiérrez también cuestionó lo que consideró una motivación ideológica detrás de la crisis. “Llegaron a tomar venganza dentro de una lucha de clases que solo ellos tienen en su cabeza”, dijo, al advertir que el mayor impacto recae sobre las personas de menores ingresos, quienes dependen de la red pública hospitalaria.
Finalmente, el alcalde aseguró que uno de los principales retos para el próximo gobierno será reconstruir un sistema de salud “gravemente afectado” y cerrar el debate con un mensaje directo al Ejecutivo: “Aquí no solo lloran los ricos: lloran los pobres, llora la clase media, llora el país”.
