El mal estado de las calles en el barrio Pirámides del Norte en Ibagué, se convirtió en un problema cotidiano para residentes y conductores. Huecos profundos, aguas estancadas y tramos intransitables han provocado daños a vehículos, accidentes y preocupaciones por la salubridad.

Transitar por algunas calles del barrio Pirámides del Norte se ha vuelto una tarea compleja. La vía, sin pavimentar y con múltiples huecos llenos de agua, presenta un deterioro visible que obliga a conductores y peatones a maniobrar para evitar daños o caídas.
Las imágenes registradas en el sector muestran cráteres abiertos en el suelo, charcos persistentes y superficies irregulares que se extienden por varios metros, especialmente en zonas residenciales cercanas a las viviendas. En época de lluvias, la situación se agrava y los huecos quedan cubiertos, dificultando su identificación.
Vecinos del barrio aseguran que los problemas no son recientes.
Además de los accidentes y los daños mecánicos, los habitantes advierten riesgos para la salud pública por el agua estancada y el barro acumulado frente a las casas.
Mientras el deterioro avanza, los residentes continúan enfrentando diariamente las consecuencias de unas calles que, lejos de facilitar la movilidad, se han convertido en un foco permanente de molestias y peligros para quienes viven en el sector.
