Las polémicas que marcaron la visita de Adriana Matiz al sur del Tolima

La presencia de la gobernadora en Chaparral coincidió con cuestionamientos por la presunta confrontación pública a una estudiante que exigía derechos fundamentales. En medio del debate, defendió su gestión y habló de inversión y unidad.

En su intervención también defendió la presencia institucional en la región y aseguró que la inversión en el sur del Tolima

La visita de la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, al sur del departamento no solo estuvo rodeada de anuncios y actos oficiales. También estuvo marcada por una controversia que desató reacciones en distintos sectores.

En los días previos y posteriores a su presencia en Chaparral, se conoció la denuncia de que una estudiante habría sido confrontada públicamente por la mandataria luego de exigir el respeto de sus derechos fundamentales. Según lo señalado, la menor fue expuesta y deslegitimada durante el intercambio.

El hecho generó cuestionamientos sobre la manera en que las autoridades responden a niños, niñas y adolescentes cuando reclaman garantías constitucionales. Desde distintos sectores sociales advirtieron que los derechos “no están sujetos a la forma en que se exigen, sino que son obligaciones del Estado”.

Mientras crecían las críticas y también las voces de respaldo, la gobernadora participó en la entrega de más de 1.700 títulos de propiedad a campesinos en Chaparral, un acto que calificó como “histórico”.

“La entrega de títulos es la primera etapa. La segunda será apostarle, desde el Gobierno Departamental, a que estas tierras sean productivas, generen desarrollo y progreso para nuestros campesinos”, afirmó durante el evento.

En su intervención también defendió la presencia institucional en la región y aseguró que la inversión en el sur del Tolima asciende a casi medio billón de pesos, con recursos destinados a vías, puentes, salud, educación y fortalecimiento del sector cafetero.

En medio del ambiente polarizado en Chaparral, la gobernadora tuvo que salir de la tarima tras ser abucheada por los asistentes. De acuerdo con su explicación, tuvo que bajarse por dignidad. 

Asimismo, envió un mensaje político: “No es con odios ni con divisiones como se construye territorio. La consigna debe ser la unión, el progreso y el desarrollo para nuestras comunidades”.

Así, la jornada en el sur del Tolima quedó atravesada por dos escenarios: la polémica por el trato a una estudiante que reclamaba derechos y la defensa de una agenda de inversión que la Gobernación insiste en destacar, en un clima donde las posiciones siguen divididas

Distintos sectores salieron en defensa de la gobernadora: «¿Hasta cuándo las mujeres que ocupan espacios de liderazgo seguirán enfrentando expresiones de violencia y deslegitimación por el solo hecho de ejercer autoridad?», indicó la red de mujeres. 

Asimismo, la asociación Asotejer indicó: «Los acontecimientos registrados no solo constituyen una falta de consideración hacia la investidura institucional que representa la Gobernadora, sino que también evidencian un trato ofensivo e inaceptable hacia una mujer que ejerce un cargo de liderazgo en nuestro departamento. Este tipo de comportamientos vulnera los principios de respeto, convivencia democrática y participación plural que deben prevalecer en cualquier escenario público».

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