Guillermo Alfonso Jaramillo se refirió al caso de Kevin Arley Acosta, de 7 años, cuya madre denunció negligencia en la atención. El funcionario afirmó que el menor sufrió un accidente y dijo que se espera el resultado de la autopsia.

En medio del Consejo de Ministros del 16 de febrero, el ministro de Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, se pronunció sobre la muerte de Kevin Arley Acosta, un niño de siete años con hemofilia, cuyo caso fue denunciado públicamente por su madre, quien señaló presunta negligencia de la Nueva EPS en la atención.
Durante su intervención, el jefe de la cartera sostuvo que el menor sufrió un accidente mientras montaba bicicleta. “Kevin llegó a un hospital público en el Huila, después de un accidente, desafortunado, porque montó en bicicleta (…) A un hemofílico hay que restringirle ese tipo de situaciones”, afirmó.
Según explicó, el niño estuvo hospitalizado entre el 7 y el 9 de enero en el Huila y luego fue trasladado en avioneta a Bogotá, donde ingresó al hospital La Misericordia. “Estamos esperando cuál es el resultado de la autopsia, porque sí tenemos que revisar muy detenidamente qué ha sucedido con el niño”, señaló.
El ministro insistió en que no puede haber fallas en la atención. “Ningún niño se puede morir por negligencia, ni médica, ni porque le falte un medicamento”, indicó, y aseguró que los recursos del régimen subsidiado y contributivo han sido girados a las EPS.
En su declaración, también sostuvo que las EPS no intervenidas estarían destinando cerca del 80 % de los recursos a clínicas privadas y alrededor del 20 % a hospitales públicos, “pese a que es en estos últimos donde se atiende la mayoría de los pacientes”.
Las afirmaciones del ministro se producen luego de que la madre del menor denunciara públicamente irregularidades en la atención médica recibida por su hijo tras un trauma craneoencefálico.
