La rivalidad entre el senador Óscar Barreto y el exalcalde de Ibagué, Andrés Hurtado pone sobre el ajedrez político sus fichas claves, mientras se presagian los más intensos comicios.

Hace un poco más de dos años, la renuncia de todas las cuotas del “barretismo” en la Alcaldía que en ese entonces dirigía Andrés Hurtado, encendió un debate en torno al poder regional que no era para menos, con el despido de estos funcionarios, Hurtado decidió declarar su independencia y como buen alumno, intentar derrotar a su maestro, el senador Óscar Barreto. El mismo que lo convirtió en la primera autoridad Ibagué.
Por un lado, están los que consideran que el liderazgo de Andrés Hurtado es efímero, pues creen que forma parte de un error de cálculo, que Barreto logrará corregir
con el pasar de los días. Por el otro, analistas y políticos consideran que el exalcalde es el “gallo”, para destronar a Óscar Barreto del poder departamental.
El tema tiene tanto de largo como de ancho ya que se confrontan dos estructuras con amplia experiencia: Por su parte, Andrés Hurtado comenzó a recoger el inconformismo que existe en los municipios con la organización de Barreto. Para no ir tan lejos, el “hurtadismo” en 2023 derrotó con su entonces candidata a la Alcaldía de Ibagué, Johana Aranda a su rival barretista, Jorge Bolivar; y desde entonces, Hurtado recorrió un largo camino para consolidar su equipo, el mismo que hoy permite a su hermana, Carolina Hurtado renunciar a la secretaría de Desarrollo Social Comunitario de la capital tolimense para intentar llegar a la Cámara de Representantes por el partido de la U. Sin embargo, la pelea central, sostiene Hurtado en su vehemente discurso por los diferentes sectores de la región, la dará como candidato a la Gobernación.
Pese a ese duro revés en las urnas que hace rato no le propinaban, el “barretismo”, en respuesta, puso a sonar a Santiago Barreto, sobrino de Óscar Barreto como candidato al Senado. Algo similar, hicieron con el exgobernador Ricardo Orozco, a quien ponen como su más firme aspirante a defender el trono regional. Jugadas políticas bajo su gruesa chequera y maquinaria burocrática, que entre otras instituciones: cuentan con la Gobernación, Universidad de Tolima, Cortolima; aliados en diversas Alcaldías como la de El Espinal, diputados, concejales, representantes a la Cámara y senador.
Asimismo, es casi seguro que partidos como el liberal en cabeza de Mauricio Jaramillo y el mismo sector del hoy ministro de la Salud, Guillermo Alfonso Jaramillo, jugarán con sus fichas ese ajedrez político y pasar por el medio. Así lo hizo Guillermo Alfonso, aprovechando su discurso en la conmemoración de los 39 años de la tragedia de Armero, el domingo 10 de noviembre. En ese acto, Jaramillo dijo que “lastimosamente el Tolima se conservatizó”, en una clara alusión al grupo político de Óscar Barreto.
Semanas atrás, Andrés Hurtado junto con un grupo de seguidores, se atrevió a asistir a la Feria Internacional de Café en Planadas que realizó la Gobernación, sin importarle que en ese lugar se encontraba la plana mayor del barretismo. En un acto desafiante, recorrió todos los stand. Quizá este hecho tan simple, podría ser una muestra de lo que están dispuestos a hacer estos jefes políticos por lograr la victoria en próximas contiendas electorales.

