El excanciller Álvaro Leyva rompió el silencio y acusó al presidente Gustavo Petro de tener problemas de drogadicción que, según él, afectan su gestión como jefe de Estado.

Un nuevo escándalo político sacudió el escenario nacional luego de que el excanciller Álvaro Leyva Durán enviara una carta de cuatro páginas al presidente Gustavo Petro, en la que lo acusa directamente de presuntos problemas de drogadicción. La misiva, fechada el 22 de abril y con sello de recibido por parte de Presidencia, expone también episodios personales que, según Leyva, afectan el desempeño del mandatario.
“Fue en París donde pude confirmar que usted tenía el problema de la drogadicción”, afirma el exministro, quien además aseguró haber presenciado desapariciones inexplicables del jefe de Estado durante una visita oficial a la capital francesa. La denuncia ha generado gran controversia por el tono directo y el trasfondo político que implica.
Señalamientos a Petro y Benedetti
Leyva, quien fue considerado en su momento uno de los hombres de confianza del presidente, aseguró que su relación con Petro fue distante, y que sus preocupaciones fueron ignoradas. En su carta también hace referencia al actual ministro del Interior, Armando Benedetti, a quien calificó como una persona con “problemas personales graves” y posible adicción a sustancias.
El excanciller relató que Benedetti no deseaba su nombramiento como embajador en Venezuela, y que en una conversación privada, le confesó estar siendo tratado por Miguel Bettín, a quien Leyva definió como un profesional de alto nivel. A partir de esa conversación, afirmó haber llegado a la conclusión de que Benedetti era “un enfermo”.
Desapariciones, incoherencias y actitudes cuestionadas
Uno de los pasajes más impactantes de la carta hace referencia a un viaje oficial a París, donde Petro habría desaparecido por dos días sin justificación. Según Leyva, fue en ese momento cuando confirmó los supuestos problemas del presidente con el consumo de drogas. “Momentos embarazosos para mí como su Canciller”, aseguró.
También cuestionó el comportamiento general del presidente, aludiendo a “llegadas tarde, desapariciones, frases incoherentes y viajes sin sentido”. Para Leyva, todas estas actitudes serían atribuibles a una situación personal no resuelta que, afirma, nunca ha sido tratada debidamente.
Reacciones divididas
Hasta el momento, el presidente Petro no ha respondido públicamente a la carta. Sin embargo, el contenido del documento ya ha encendido el debate en redes sociales y medios de comunicación, generando reacciones encontradas entre sectores del Gobierno y la oposición.
Mientras unos califican la carta como un acto de valentía, otros la ven como una maniobra política cargada de rencor, en medio de tensiones internas en el círculo cercano del mandatario. El hecho de que haya sido recibida oficialmente por Presidencia le otorga mayor peso al contenido de las acusaciones.
La denuncia de Leyva no solo pone en entredicho la imagen del presidente, sino que abre una conversación nacional sobre la salud mental y física de los líderes públicos, así como el impacto que pueden tener sus problemas personales en el rumbo del país. ¿Responderá el presidente Petro a esta carta que ya hace eco en todos los rincones del espectro político?

