Gobiernos locales, empresarios y organizaciones sociales piden que las marchas se realicen sin violencia.

Este miércoles 28 y jueves 29 de mayo, Colombia vive dos días claves en el marco del paro nacional convocado por sindicatos y organizaciones sociales que respaldan la consulta popular impulsada por el Gobierno del presidente Gustavo Petro. Las marchas se realizan en ciudades como Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena, con fuertes llamados a evitar la violencia y los desmanes.
En Bogotá, la Personería pidió que se respete el derecho a la protesta y también el de quienes no participan. “Los agentes del Ministerio Público deben garantizar que nadie sea violentado”, manifestó Andrés Franco Castro, personero de la capital. Mientras tanto, los colegios públicos y privados funcionarán con normalidad, aunque se espera impacto en la movilidad.
En Cali, el alcalde Alejandro Eder advirtió que no permitirán una repetición de lo ocurrido en el estallido social de 2021, e hizo un llamado a que las diferencias se tramiten en paz. “Aquí en Cali cabe todo el mundo”, señaló.
Por su parte, en Medellín, el alcalde Federico Gutiérrez fue más contundente y responsabilizó al Gobierno Nacional de cualquier alteración del orden. “Lo que quieren es incendiar las ciudades. Si pasa algo, será responsabilidad del presidente Petro”, advirtió.
En Barranquilla, las manifestaciones arrancaron desde las 9:00 a. m. con cabildos abiertos. Las autoridades locales garantizaron el derecho a la protesta, pero pidieron respeto por la institucionalidad. En Cartagena, el alcalde Dumek Turbay suspendió clases, aunque la actividad administrativa continúa.
Desde el sector empresarial, las críticas no se hicieron esperar. Fenalco calificó el paro como “una cortina de humo” para desviar la atención de los escándalos políticos. “Es indignante que mientras se promueven marchas, no se responda a las denuncias de clientelismo y corrupción”, dijo su presidente Jaime Alberto Cabal.
Bruce Mac Master, presidente de la Andi, también expresó preocupación: “Parece que importa más la agitación en las calles que resolver los problemas de fondo”, afirmó, al tiempo que lamentó el giro del gobierno en relación con la reforma laboral.
Organizaciones sociales como Compromiso Valle y entidades educativas reiteraron la necesidad de mantener las movilizaciones dentro del marco pacífico y constitucional. “Es posible construir desde las diferencias”, expresaron en un comunicado conjunto.
En medio de una alta polarización política, el país enfrenta una jornada clave. Mientras unos marchan por el respaldo a la consulta popular, otros exigen soluciones estructurales y respeto por las garantías ciudadanas. Las miradas están puestas en las calles, pero también en la manera en que se ejerza este derecho.

