Petro insiste en la consulta popular si la reforma laboral no incluye sus puntos clave

El Gobierno dejó claro que no negociará 13 puntos clave en la reforma laboral y que, de ser modificados, la consulta popular seguirá su curso.

El Gobierno Nacional fijó 13 “líneas rojas” que no está dispuesto a negociar

En medio del debate sobre la reforma laboral en el Congreso, el presidente Gustavo Petro y su ministro de Trabajo, Antonio Sanguino, advirtieron que si el proyecto no refleja un enfoque progresista, la consulta popular seguirá adelante. El mandatario lo reiteró durante un acto en Cali, donde aseguró que la consulta “es una necesidad categórica para Colombia”.

El Gobierno Nacional fijó 13 “líneas rojas” que no está dispuesto a negociar. Entre ellas, la eliminación del trabajo por horas, la formalización de sectores vulnerables como madres comunitarias y manipuladoras del PAE, así como el rechazo a la propuesta de una jornada laboral de 4 días con 3 de descanso. Estas propuestas serán defendidas en el cuarto debate que se adelanta en el Senado de la República.

Según el ministro Sanguino, el Gobierno defiende el carácter laboral de los aprendices del Sena, la eliminación del Piso de Protección Social y la protección de los trabajadores del Estado frente al plazo presuntivo. “Estas son condiciones mínimas para garantizar justicia laboral en el país”, señaló el funcionario.

Por su parte, el presidente Petro insistió en que, si el Congreso no aprueba una reforma progresista, los colombianos tendrán la última palabra en las urnas. “Si esa ley no sale así, la consulta popular sigue”, declaró, e instó a la ciudadanía a organizar comités del “sí” y del “no” en todo el país.

El presidente también advirtió al Congreso: “Le pido al presidente de la Cámara que no dé un solo paso atrás” si el Senado aprueba un modelo de contratación que incluya trabajo por horas. Así, el Gobierno Petro prepara el terreno político para enfrentar la resistencia legislativa, utilizando los mecanismos de participación ciudadana como eje de presión y legitimidad.

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