Ambos líderes se mostraron en público durante las fiestas, pero evitaron compartir escenario con Johana Aranda y Adriana Magali Matiz.

Durante las festividades de San Juan y San Pedro en el Tolima, llamó la atención el distanciamiento público entre los líderes políticos Andrés Hurtado y Óscar Barreto con quienes fueran sus fichas políticas más cercanas: la alcaldesa de Ibagué, Johana Aranda, y la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz.
Las imágenes y publicaciones de los dos jefes políticos en redes sociales dan cuenta de una ruptura simbólica en las formas tradicionales de acompañamiento. Mientras Barreto celebró en El Espinal junto al alcalde Wilson Gutiérrez y evitó actos en conjunto con la mandataria departamental, Hurtado asistió a los desfiles en Ibagué, pero desde un palco distante, lejos de donde solía ubicarse junto a la alcaldesa.
Este cambio de dinámica política ha generado especulación en círculos políticos locales. ¿Hay molestia o ruptura silenciosa entre los líderes y sus antiguas aliadas? Aunque no hay declaraciones oficiales, la ausencia de fotos conjuntas o apariciones coordinadas durante una celebración de alto perfil no pasó desapercibida.
En su cuenta de Facebook, Barreto escribió: “Con nuestro presidente de la Asamblea del Tolima acompañando al pueblo de El Espinal a su alcalde Wilson Gutiérrez y la gestora María Fernanda Casas”, sin mención alguna a la gobernadora. Por su parte, Hurtado destacó el desfile de San Pedro con un mensaje cultural, pero también sin referencias a la alcaldesa Aranda.
El folclor une al pueblo, pero en el terreno político, estas fiestas del folclor dejó entrever fisuras en alianzas que parecían inquebrantables. ¿Se tratará de una estrategia electoral anticipada o de diferencias internas que salieron a flote? El tiempo, y las próximas decisiones políticas, lo dirán.

