Una disputa política habría interferido en la entrega de computadores Educar a estudiantes de escasos recursos.

Un nuevo episodio de tensión política se vivió en El Espinal tras el aplazamiento de la entrega de computadores Educar a estudiantes de bajos recursos, que se tenía prevista esta semana. Aunque los equipos ya están en el municipio, la ceremonia de entrega fue cancelada por instrucciones del Ministerio TIC, debido a que no se siguió el protocolo establecido por el Gobierno Nacional.
Sin embargo, el hecho generó una fuerte controversia, pues sectores cercanos al alcalde Wilson Gutiérrez aseguran que el excongresista Emilio Martínez habría influido para detener la entrega, supuestamente por disputas políticas internas con miembros de su equipo, especialmente con el actual director de TIC del municipio, Iván Rojas.
Según fuentes políticas locales, Martínez habría pedido en al menos tres ocasiones la salida de Rojas de la administración municipal, lo que reflejaría una fractura dentro del equipo político Gente en Movimiento, que él lideró durante años en El Espinal. Esta situación también habría tensado las relaciones con el mandatario local, quien, pese a la presión, habría decidido mantener en su cargo al funcionario señalado.
En entrevista radial, Emilio Martínez negó categóricamente haber interferido en el proceso. “No he llamado a nadie para frenar nada. Yo mismo hice la gestión para que esos computadores llegaran”, dijo, y aseguró que los señalamientos provienen de perfiles falsos en redes sociales vinculados a personas cercanas al actual director TIC.
Además, Martínez explicó que los computadores sí están en El Espinal y que su entrega fue postergada por decisión del Ministerio, que exige que estos dispositivos sean entregados directamente por el presidente o el ministro de turno. Añadió que el acto oficial podría realizarse en agosto, cuando el nuevo ministro TIC visite el municipio para inaugurar el Centro de Inteligencia Artificial que también fue gestionado en su administración.
A pesar de las explicaciones, el episodio dejó entrever una grieta política entre el excongresista, el actual gobierno local y parte del equipo que antes compartieron. La situación plantea interrogantes sobre el futuro de las alianzas en la administración de El Espinal, y si esta fractura marcará una nueva etapa en el liderazgo político de la región.

