El hijo del expresidente plantea una fórmula vicepresidencial, pero expertos cuestionan su viabilidad legal.

En medio del proceso judicial que enfrenta Álvaro Uribe Vélez, su hijo Tomás Uribe propuso que el exmandatario sea fórmula vicepresidencial para las elecciones presidenciales de 2026. La idea, lanzada en redes sociales, ha desatado un fuerte debate jurídico y político en el país.
Según Tomás Uribe, el objetivo de las acusaciones judiciales contra su padre es impedir su participación política. Señaló a miembros del petrismo y el santismo de promover esta supuesta inhabilitación para evitar su regreso al poder: “Uribe es el único que puede unificar la oposición”, afirmó.
Sin embargo, expertos constitucionalistas tienen posturas encontradas sobre si un expresidente puede aspirar a la Vicepresidencia. El artículo 204 de la Constitución señala que el vicepresidente debe cumplir las mismas calidades e inhabilidades que el presidente, lo cual haría inviable la fórmula.
Mientras figuras como Abelardo de la Espriella defienden la posibilidad jurídica de la postulación, exmandatarios como Iván Duque consideran que sería una maniobra para burlar la prohibición de la reelección. “La vocación del vicepresidente es reemplazar al presidente. Eso sería darle la vuelta a la Constitución”, advirtió Duque.
Además, juristas como Alfredo Beltrán y Héctor Riveros señalan que permitir esa fórmula iría en contra del principio constitucional de evitar la acumulación de poder. No obstante, hay otros abogados que afirman que Uribe sí podría postularse, siempre que no termine asumiendo la Presidencia.
La controversia crece mientras se acerca la fecha clave del 28 de julio, cuando se conocerá el sentido del fallo en el caso por presunta manipulación de testigos contra el exmandatario. El país sigue atento a un escenario que podría redefinir el mapa político de cara al 2026.

