El exmandatario rechazó la posibilidad de volver a la Casa de Nariño como vicepresidente y criticó la politización del sistema judicial.

El expresidente Álvaro Uribe Vélez puso fin a los rumores sobre una posible candidatura a la Vicepresidencia en las elecciones de 2026. A través de su cuenta en la red social X, el líder del Centro Democrático aseguró que no contribuirá a generar una discusión institucional en un momento en que, según él, “se busca acabar con las instituciones”.
Uribe afirmó que su decisión se mantiene firme a pesar de enfrentar un proceso judicial que considera injusto, en referencia al juicio que enfrenta por presunto soborno a testigos y fraude procesal, cuyo fallo podría conocerse en los próximos días. Su pronunciamiento también fue una respuesta a los señalamientos de su hijo Tomás Uribe, quien insinuó que el juicio pretendía impedir una eventual aspiración política de su padre.
“No puedo considerar ser candidato a la vicepresidencia”, escribió el exmandatario, dejando claro que no se prestará para alimentar controversias legales o políticas. A pesar de que figuras como Paola Holguín, Paloma Valencia y el abogado Abelardo de la Espriella lo visualizaban como fórmula vicepresidencial, Uribe decidió apartarse de ese camino.
El debate constitucional no tardó en reactivarse. Mientras algunos juristas sostienen que Uribe estaría inhabilitado para aspirar a la Vicepresidencia, por haber ocupado la Presidencia en dos periodos, otros, como De La Espriella, defienden que dicha prohibición se limita únicamente a una nueva presidencia. El artículo 204 de la Constitución establece que para ser vicepresidente se exigen las mismas calidades que para ser presidente, lo que ha generado interpretaciones divididas entre expertos legales.
En medio de este escenario, Uribe también aprovechó su pronunciamiento para lanzar críticas al ministro de Justicia, Eduardo Montealegre acusándolo de contratar en su despacho a personas cercanas a quienes, en el pasado, impulsaron procesos judiciales contra su familia. Estas declaraciones avivan aún más el fuego de un debate político que no parece menguar.
Aunque descarta un papel en la fórmula presidencial, Uribe no se aleja completamente del juego electoral. Algunos sectores de su partido proponen que encabece la lista al Senado, si es absuelto en su proceso. Por ahora, el exmandatario insiste en que su prioridad es seguir apoyando al Centro Democrático, pero desde un rol distinto al de candidato.

