El presidente expresó su inquietud por las presiones sobre la jueza del caso Uribe y aseguró que protegerá cualquier decisión judicial.

El presidente Gustavo Petro se pronunció por primera vez sobre el proceso judicial que enfrenta el expresidente Álvaro Uribe Vélez, por presunta manipulación de testigos, y expresó su preocupación por las presiones indebidas que, según él, estarían recibiendo quienes manejan el caso.
Petro explicó que había decidido mantenerse al margen del tema durante su mandato por respeto a la justicia, a Uribe y a la independencia judicial. Sin embargo, aseguró que ante la magnitud de las presiones externas, era necesario alzar la voz y reafirmar su compromiso con el respeto institucional.
A través de su cuenta en X, el mandatario advirtió que su deber como jefe de Estado es proteger la decisión judicial, sin importar cuál sea el fallo, y también respaldar a la persona encargada de emitirla. En este caso, la jueza Sandra Liliana Heredia será la responsable de leer el veredicto en audiencia programada para el próximo 28 de julio.
El presidente fue enfático: “Quien ejerce como juez debe actuar con total imparcialidad, independencia y objetividad”, subrayando que el país debe garantizar un entorno libre de interferencias políticas o sociales para las decisiones judiciales.
Petro también compartió una reflexión del exmagistrado José Gregorio Hernández, quien criticó los intentos de presionar a la jueza a través de redes sociales, medios de comunicación e incluso influencias extranjeras. Hernández pidió respeto por el proceso y denunció una posible mezcla entre lo judicial y lo político.
Este pronunciamiento ocurre en la recta final de uno de los casos más importantes en la historia reciente de Colombia. Tras siete años y 67 audiencias, el juicio contra Uribe por su presunta participación en una red de testigos falsos está a punto de concluir, con una sentencia de primera instancia que podría ser apelada por cualquiera de las partes.
Aunque Petro no se refirió directamente a una eventual absolución o condena, sí dejó claro que su Gobierno se mantendrá firme en su papel de garante del respeto institucional, sin intervenir en la autonomía de la Rama Judicial.

