En diálogo con Al Contraste, el concejal Arturo Castillo señaló que el barretismo ha llegado a su “tope más alto” y que su desgaste está afectando al Partido Conservador.

El concejal de Ibagué Arturo Castillo, encendió el debate interno en el Partido Conservador al cuestionar el papel del barretismo dentro de la colectividad. En conversación con Al Contraste, aseguró que este sector político ya alcanzó su punto más alto y empieza a mostrar señales de desgaste.
“Es muy fácil hacer política con la burocracia y el poder en la mano, pero esa colectividad ya llegó al techo. Tuvieron la Gobernación, la Alcaldía de Ibagué, Cortolima, el Federico Lleras, más de 30 alcaldías en el departamento, y hoy se empieza a ver su declive”, afirmó Castillo.
El concejal lanzó críticas directas a la forma como se reparten los triunfos y las derrotas electorales dentro del conservatismo tolimense. Según él, existe un doble rasero: “Cuando gana el partido, las elecciones las gana el barretismo. Pero cuando pierde, pierde el Partido Conservador. Esa es la falta de asumir la responsabilidad política”.
Castillo recordó que recientemente el conservatismo perdió la Alcaldía de Melgar y otras en municipios como Coyaima, pero el costo político —dijo— siempre termina cargándose a la colectividad en su conjunto, y no a la corriente que ha dominado la dirección del partido en el departamento.
El concejal comparó la situación con la administración de una finca: “Cuando se muere la vaca, siempre es la del dueño, nunca la del administrador. Aquí pasa lo mismo: cuando pierden las elecciones, pierde el partido; cuando gana, gana Barreto”.
Finalmente, Castillo advirtió que este desgaste preocupa a muchos conservadores de base. “Así como se sube, también se baja, y el partido ya llegó a un tope donde ha ganado alcaldías, pero en beneficio de una sola colectividad”, concluyó.

