La Comisión Séptima del Senado arranca el tercer debate de la iniciativa. Gobierno y oposición miden fuerzas mientras una ponencia alternativa busca conciliar posiciones y despejar dudas sobre su financiación.

Esta semana, la Comisión Séptima del Senado se convertirá en el epicentro político del país al iniciar el tercer debate de la reforma a la salud, uno de los proyectos más importantes del Gobierno de Gustavo Petro. La discusión llega en medio de divisiones internas, incertidumbre fiscal y la expectativa sobre siete votos que serán decisivos.
El panorama está abierto: de los 14 senadores de la comisión, cinco ya respaldan la iniciativa y dos se oponen férreamente. Los otros siete –provenientes de partidos como Conservador, La U, ASI, Liberal y cristianos– aún no definen su posición y sobre ellos se centra la atención del Ejecutivo y de la oposición.
Actualmente reposan dos ponencias: una positiva, que respalda en su totalidad el proyecto del Gobierno, y una negativa, que lo rechaza de plano. En paralelo, se discute una tercera ponencia alternativa que intenta recoger puntos intermedios y que podría marcar la diferencia.
Las dudas sobre la financiación siguen siendo el principal obstáculo. El costo proyectado de 109,9 billones de pesos para el primer año genera escepticismo entre los congresistas, quienes advierten que dependería de una eventual reforma tributaria. “No es una reforma viable si arranca con déficit y sin fuentes claras”, señala el documento en contra.
El texto oficialista, en cambio, insiste en un sistema con rectoría pública reforzada, basado en atención primaria y con la transformación de las EPS en Gestoras de Salud y Vida. La ponencia alternativa, aún sin radicar, plantearía mantener el giro directo a hospitales y reforzar auditorías para evitar corrupción.
El debate no ha estado exento de tensiones. El ministro del Interior, Armando Benedetti, recordó que en esta misma comisión se hundió “sin mayor discusión” la reforma laboral y pidió garantías. Desde la presidencia de la Comisión, el senador Miguel Ángel Pinto negó dilaciones y aseguró que el proyecto será discutido “el tiempo que sea necesario”.
La radicación de la ponencia alternativa prevista para este lunes marcará el rumbo del debate, en el que está en juego el futuro de una de las principales apuestas legislativas del Gobierno Petro.

