Concejales de Ibagué rechazan declaraciones del gerente de Ibagué Limpia y piden respeto institucional

El concejal William Rosas, miembro de la mesa directiva, lideró el rechazo al tono “imprudente e innecesario” del gerente Milton Restrepo. El Concejo exige al funcionario retractarse y solicita que la alcaldesa evalúe su continuidad.

La ciudadanía observa de cerca las decisiones que adoptará la alcaldesa frente a la petición de los concejales

El Concejo Municipal de Ibagué emitió un fuerte pronunciamiento en contra de las declaraciones del gerente de Ibagué Limpia, Milton Restrepo, tras considerarlas “imprudentes e innecesarias” frente a los cabildantes.

La señal de rechazo fue encabezada por el concejal William Rosas, quien, como miembro de la mesa directiva del Concejo, expresó:

“Rechazo las declaraciones imprudentes e innecesarias del gerente de Ibagué Limpia, Dr. Milton Restrepo. Como voceros de la comunidad exigimos respeto por esta Corporación.”

A juicio de los concejales, las expresiones del funcionario no solo menoscaban la dignidad del cabildo, sino que representan una afrenta a la representación ciudadana. En el comunicado conjunto, los concejales calificaron el comportamiento de Restrepo como hostil y descalificador, y señalaron que ya ha recurrido a ese tipo de lenguaje para esquivar los debates sobre la gestión del servicio público de aseo.  

Durante el evento de lanzamiento del Sistema Único de Monitoreo Inteligente (SUMI), Restrepo habría utilizado calificativos como “ignorantes” y “torpes” cuando los cabildantes lo citaron a un debate de control político, lo que generó indignación entre los miembros del Concejo.  

En su pronunciamiento oficial, 18 de los 19 concejales de Ibagué –incluyendo miembros de diversas bancadas políticas– instaron a la alcaldesa Johana Ximena Aranda a revisar la idoneidad, desempeño y continuidad de Milton Restrepo al frente de Ibagué Limpia.  

Además, el Concejo advirtió que no tolerará manifestaciones irrespetuosas hacia quienes representan los intereses de los ibaguereños, y que los funcionarios públicos tienen la obligación de responder con cortesía a los requerimientos del cabildo en el marco del control político.  

Este episodio marca un punto de tensión entre la Administración Municipal y el Concejo, justo cuando la gestión del servicio público de aseo ha estado en la mira por cuestionamientos de transparencia y eficacia. Mientras tanto, la ciudadanía observa de cerca las decisiones que adoptará la alcaldesa frente a la petición de los concejales.

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