La intervención entre las calles 103 y 113 obligó a implementar un plan de manejo de tráfico. Autoridades definieron desvíos y cambios viales mientras avanzan los trabajos.

El inicio de las obras en la avenida Ambalá, en Ibagué, comenzó a impactar la movilidad en el norte de la ciudad, especialmente en el corredor que conecta hacia El Salado.
Desde el miércoles, el tramo comprendido entre las calles 103 y 113 permanece cerrado, lo que obligó a la implementación de un Plan de Manejo de Tráfico (PMT) para reorganizar la circulación vehicular en la zona.
Como parte de los cambios, los conductores que se desplazan desde El Salado hacia el centro deberán tomar rutas alternas para conectar con la carrera Quinta. Entre las opciones definidas está avanzar hasta las calles 113 o 115 y girar a la izquierda para continuar el recorrido.
Además, se habilitó la calle 113, a la altura de Surtiplaza, en doble sentido, con el propósito de mitigar la congestión y facilitar el flujo vehicular durante la intervención.
Las autoridades de tránsito advirtieron que el inicio de las obras generará afectaciones en la movilidad, por lo que insistieron en el uso de vías alternas.
“Importante indicar a cada uno de los conductores, tomar vías alternas con el objetivo de no congestionar la zona para conservar un adecuado tránsito”, señaló Ricardo Fabián Rodríguez, secretario de Movilidad.
El proyecto, que contempla trabajos de pavimentación, redes de servicios públicos y urbanismo en la avenida Ambalá, se ejecuta en un corredor clave para la circulación de la ciudad, lo que mantiene el foco en el impacto que tendrán los cierres mientras avanzan las obras.
