A pesar de haberse apartado de su curul por razones de salud, el jefe político del conservatismo reactiva sus recorridos regionales en Fresno junto al representante Gerardo Yepes para asegurar el control de sus bases.

La renuncia de Óscar Barreto Quiroga al Senado de la República, motivada por problemas de salud, pareció abrir un compás de espera en el panorama político del Tolima.
Sin embargo, los movimientos recientes del excongresista demuestran que su intención es mantener el control de los hilos del poder regional y que el retiro de la capital no significa un paso al costado en el territorio.
Barreto reapareció en el norte del departamento liderando un encuentro en el municipio de Fresno, flanqueado por el representante a la Cámara, Gerardo Yepes Caro, y parte del equipo político de esa localidad.
La reunión va más allá de un saludo protocolario; representa un mensaje de permanencia y reorganización para las bases del Partido Conservador Colombiano en una zona clave para el andamiaje electoral de su grupo político.
El argumento oficial de la cita se centró en ratificar el compromiso con el desarrollo y el progreso de Fresno. No obstante, en el fondo del tablero político, este tipo de recorridos evidencia la urgencia de Barreto por blindar su estructura local, disipar dudas sobre su vigencia tras la salida del Congreso y asegurar que el norte del Tolima permanezca alineado bajo su dirección directa.
