El accidente en la Variante de Ibagué dejó a una familia conocida en la ciudad enfrentando una tragedia. Los dos adolescentes involucrados serían primos y pertenecerían a la familia propietaria de la panadería Morata. Mientras uno murió, el otro permanece bajo atención médica.

Detrás del accidente que conmocionó a Ibagué este martes hay una historia familiar que ahora también hace parte de la investigación. Los dos adolescentes involucrados en el siniestro serían primos y pertenecerían a la familia propietaria de la reconocida panadería Morata, según la información conocida después del hecho.
Uno de ellos, identificado preliminarmente con las iniciales L.A.C., murió como consecuencia de las graves lesiones sufridas. El otro permanece hospitalizado en Asotrauma, donde recibe atención médica y su pronóstico continúa siendo reservado.
Los jóvenes tendrían aproximadamente 14 y 15 años y, de acuerdo con versiones preliminares, serían estudiantes de Paideia School. La relación entre ambos explicaría por qué se movilizaban juntos: familiares y personas cercanas señalaron que el adolescente que conducía solía recoger a su primo en el colegio.
La tragedia golpeó así a una misma familia en dos frentes. Mientras los allegados enfrentan la muerte de uno de los adolescentes, el otro continúa luchando por su recuperación en un centro asistencial. Por tratarse de menores de edad, algunos detalles sobre sus identidades y circunstancias familiares permanecen bajo reserva.
Ahora el caso pasa a una segunda etapa: determinar qué ocurrió antes del impacto. Los investigadores deberán establecer las condiciones en las que se movilizaba el vehículo y verificar las distintas hipótesis que han surgido alrededor del siniestro, entre ellas un posible exceso de velocidad.
Por el momento, esa posibilidad no ha sido establecida como causa oficial. Serán las diligencias de las autoridades, junto con las evidencias recopiladas en el lugar, las que permitan reconstruir los últimos momentos antes del accidente y determinar qué factores pudieron desencadenar la tragedia.
La investigación judicial avanza mientras una familia reconocida en Ibagué enfrenta una pérdida y espera noticias sobre la recuperación del adolescente que permanece hospitalizado.
