Mientras avanzan las celebraciones del Festival Folclórico Colombiano y otros eventos culturales en Tolima, diferentes figuras y sectores políticos han protagonizado apariciones públicas en escenarios masivos.

La temporada folclórica en el Tolima no solo ha estado marcada por desfiles, actividades culturales y eventos gastronómicos. En medio de las celebraciones también han comenzado a hacerse visibles movimientos políticos que llaman la atención de distintos sectores de la opinión pública.
Uno de los hechos que más comentarios ha generado fue la salida de integrantes del gabinete de la Alcaldía de Ibagué, en momentos en que empiezan a configurarse los escenarios para las elecciones regionales de los próximos años.
Recientemente, el exsecretario de Agricultura y Desarrollo Rural, Cristian Ávila, anunció públicamente su salida del gobierno municipal durante un evento masivo, en medio de versiones que lo ubican como una de las cartas del denominado arandismo para la Alcaldía de Ibagué.
A la par, durante las últimas semanas también se han registrado actividades políticas en distintos municipios del departamento. El exgobernador Óscar Barreto ha participado en encuentros con dirigentes como la gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, y el alcalde de El Espinal, Wilson Gutiérrez, además de otros líderes de su sector político. contiendas electorales.
La discusión también ha alcanzado algunos eventos que hacen parte de la agenda cultural y turística de la región. Uno de ellos fue el Lechona Run, actividad desarrollada en Ibagué como antesala del 52 Festival Folclórico Colombiano, que reunió a miles de participantes alrededor del deporte, la gastronomía y las tradiciones tolimenses. Durante la promoción y desarrollo de esta iniciativa tuvo presencia el secretario de Cultura y Turismo del Tolima, Alexánder Castro, nombre que también ha sido mencionado en diferentes escenarios políticos del departamento.
Las coincidencias entre actos públicos, actividades institucionales, eventos culturales y la visibilidad de posibles aspirantes han abierto interrogantes sobre el papel que están desempeñando estas celebraciones en la construcción de plataformas políticas de cara al futuro electoral: ¿las fiestas siguen siendo exclusivamente un espacio para la cultura y las tradiciones o se están convirtiendo también en vitrina para la política?
