El ministro fue condecorado por el presidente Gustavo Petro con el grado de Caballero. El reconocimiento llega en medio de los cuestionamientos que ha recibido su administración por la crisis de medicamentos, las dificultades en la atención a pacientes y el manejo de la situación financiera del sistema de salud.

El ministro de Salud y Protección Social, Guillermo Alfonso Jaramillo, recibió de manos del presidente Gustavo Petro la Orden de Boyacá, en el grado de Caballero, una de las principales distinciones que entrega el Estado colombiano.
Durante el acto, el mandatario destacó la trayectoria del funcionario y aseguró que el reconocimiento no correspondía únicamente a su desempeño como ministro, sino al recorrido de su vida profesional y política.
“La Orden de Boyacá representa el camino hacia una República independiente y un pueblo libre”, afirmó Petro durante su intervención.
El presidente también sostuvo que la condecoración a Jaramillo “no es una medalla, en general a una persona, sino al desarrollo de su vida, como médico y político”.
El reconocimiento, sin embargo, se produce mientras la gestión del ministro ha estado rodeada de cuestionamientos y un intenso debate político sobre la situación del sistema de salud.
Uno de los episodios que marcó su paso por la cartera fue el desabastecimiento de medicamentos registrado durante 2023. En enero de 2025, la Procuraduría llamó a Jaramillo a juicio disciplinario por su presunta responsabilidad en la falta de medidas oportunas frente a la situación. Según el Ministerio Público, el funcionario habría tardado en adoptar acciones para enfrentar una contingencia que ya había sido advertida por organizaciones del sector.
A esto se sumaron las críticas por las dificultades que han denunciado pacientes para acceder a medicamentos, citas y tratamientos. En marzo de 2026, 23 congresistas promovieron una moción de censura contra el ministro, argumentando que existe responsabilidad política por la crisis del sistema y las fallas en la atención. Entre los argumentos expuestos estuvieron el aumento de tutelas, los problemas en la entrega de medicamentos y lo que los legisladores consideraron una respuesta insuficiente frente a las dificultades del sistema.
Jaramillo, por su parte, ha defendido la gestión del Gobierno y ha responsabilizado en varias ocasiones a las EPS por las dificultades en la prestación de los servicios. El ministro ha cuestionado el manejo de los recursos y ha insistido en que el Estado está realizando los giros correspondientes, mientras plantea cambios en el funcionamiento del modelo de aseguramiento.
Las declaraciones del funcionario también le han generado controversias. En enero de 2026, sus palabras sobre la crisis financiera del Hospital San Rafael de Itagüí, cuando afirmó que “los ricos también lloran”, provocaron críticas de sectores políticos y de exfuncionarios del sector salud, quienes consideraron que su respuesta no correspondía con la gravedad de la situación denunciada por el centro asistencial.
Meses después, en mayo de 2026, volvió a estar en el centro de una polémica por su respuesta a una pregunta sobre las dificultades financieras de prestadores de servicios de salud y la suspensión temporal de servicios anunciada por la Liga Contra el Cáncer. Ante el cuestionamiento de un periodista, el ministro respondió: “Que tengan un buen día, muchas gracias”.
El debate sobre su gestión también ha estado ligado a la reforma a la salud impulsada por el Gobierno Petro y a la discusión sobre el futuro de las EPS. Jaramillo ha defendido la necesidad de transformar el sistema y ha cuestionado el manejo de los recursos públicos, mientras sectores de oposición y algunos actores del sector han señalado problemas en el acceso a los servicios y en la financiación de las instituciones prestadoras.
En medio de ese escenario, el presidente Gustavo Petro decidió reconocer la trayectoria del ministro con la Orden de Boyacá. La condecoración se suma así a una gestión que, al mismo tiempo que ha recibido el respaldo del Gobierno y de sectores oficialistas, ha enfrentado cuestionamientos políticos y controversias por la situación que atraviesa el sistema de salud colombiano.
