La instalación de cinco líneas de reductores por parte de una empresa privada en la avenida Mirolindo generó graves congestiones.

Tras el colapso en la movilidad registrado en la avenida Mirolindo, a la altura de Mercacentro No. 10, la Alcaldía de Ibagué admitió que la instalación de cinco líneas de reductores de velocidad en el sector no tuvo en cuenta las condiciones técnicas de este importante corredor vial.
La medida, implementada días atrás por una empresa privada para reforzar la seguridad de los peatones, provocó un embotellamiento de gran magnitud en la zona.
Ante el impacto negativo en el tráfico, la Secretaría de Movilidad evaluó la situación y solicitó el retiro inmediato de dos de las cinco bandas instaladas en el carril ascendente.
La intervención ya se llevó a cabo con el fin de restablecer el flujo vehicular y evitar las congestiones tipo acordeón.
Asimismo, las autoridades locales informaron que, por tratarse de una vía nacional concesionada, presentarán una propuesta formal ante la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y la concesionaria para dar una solución definitiva a la movilidad y seguridad en el sector.
