El concejal Andrés Zambrano recorrió la infraestructura junto a líderes comunitarios y pidió a la Alcaldía de Ibagué intervenir la sede, mientras habitantes alertan por las dificultades para acceder a servicios médicos. En la zona habría 26 mujeres gestantes y cerca de 60 niños que requieren atención.

Más de cinco años fuera de servicio completa el puesto de salud del centro poblado Carmen de Bulira, en el corregimiento 15 de Ibagué.
El estado de la infraestructura volvió a generar cuestionamientos por parte de la comunidad y del concejal Andrés Zambrano, quien pidió a la administración municipal tomar medidas para recuperar la sede.
El cabildante visitó las instalaciones acompañado por los líderes comunitarios Camilo Delgado y John Polo. Durante el recorrido, constataron que la sede de la Unidad de Salud de Ibagué (U.S.I.) permanece cerrada y sin prestar servicios médicos a los habitantes de esta zona rural.
A la falta de funcionamiento se suma una situación denunciada por los líderes del sector: parte del área exterior de la edificación estaría siendo utilizada como lugar de residencia por una persona en condición de calle.
La comunidad también puso sobre la mesa las necesidades de atención médica que existen en Carmen de Bulira y sus alrededores. Según los líderes, en la zona hay actualmente 26 mujeres gestantes y cerca de 60 niños que requieren controles y servicios de atención primaria.
Para los habitantes, el cierre de la sede representa una dificultad para acceder oportunamente a servicios básicos de salud, especialmente para quienes requieren seguimiento durante el embarazo o controles médicos para los menores.
Ante este panorama, Zambrano hizo un llamado a la Alcaldía de Ibagué y a las autoridades locales de salud para que intervengan la infraestructura y definan las acciones necesarias para recuperar su funcionamiento.
El concejal también planteó la necesidad de resolver la situación relacionada con el predio, como parte de las actuaciones requeridas para que la sede pueda ser habilitada nuevamente.
La solicitud busca que el puesto de salud vuelva a operar y atienda a los habitantes del corregimiento 15 y de las veredas cercanas, en una zona donde, de acuerdo con los líderes comunitarios, persiste la necesidad de contar con servicios de atención primaria.
