En Al Contraste hemos enfrentado diferentes acciones que consideramos intentos por afectar nuestra labor periodística. Detrás de estas presiones identificamos a un grupo político con amplio poder e influencia en la región. Nuestra respuesta es seguir informando, debatiendo y haciendo control al poder.

En Al Contraste tenemos claro por qué hacemos periodismo y, sobre todo, para quién lo hacemos: para nuestra audiencia y para una ciudadanía que tiene derecho a conocer lo que ocurre en Ibagué, el Tolima y el país.
Desde que comenzamos este proyecto nos hemos caracterizado por abrir espacios para el debate, confrontar posiciones y poner sobre la mesa los asuntos políticos que marcan la agenda de nuestra región. Lo hemos hecho desde una perspectiva independiente y con la convicción de que el periodismo también tiene la responsabilidad de preguntar, cuestionar y hacer seguimiento al poder.
En los últimos meses hemos tenido que enfrentar una situación que no podemos pasar por alto. Hemos sido objeto de diferentes intentos de silenciar nuestro trabajo, desde acciones encaminadas a afectar nuestras transmisiones en vivo hasta presiones relacionadas con nuestros panelistas y situaciones que han terminado involucrando a personas que hacen parte de nuestro equipo.
No creemos que estas acciones sean hechos aislados. Desde Al Contraste consideramos que detrás de estas presiones existe un grupo político muy poderoso de la región, con capacidad de influencia en diferentes escenarios, que pretende que determinadas discusiones no se den o que algunas voces dejen de tener espacio en nuestros contenidos.
Pero si algo hemos aprendido durante este tiempo es que el periodismo independiente incomoda precisamente porque pregunta lo que otros no quieren responder y pone en discusión asuntos que algunos preferirían mantener lejos del escrutinio público.
Por eso queremos decirlo de manera clara: no nos vamos a silenciar.
Vamos a seguir transmitiendo en vivo. Vamos a seguir haciendo debates. Vamos a seguir invitando a quienes tengan algo que decir frente a los asuntos que interesan a nuestra audiencia. Y, especialmente, vamos a continuar haciendo seguimiento a las decisiones de quienes tienen responsabilidades públicas.
Nuestro compromiso seguirá estando puesto en los temas que afectan a los ibaguereños y a los tolimenses: la política, la administración pública, las decisiones de los gobernantes, las denuncias ciudadanas y los posibles hechos de corrupción que deban ser conocidos por la opinión pública.
No vamos a permitir que las presiones definan nuestra agenda periodística. Tampoco vamos a renunciar al derecho de preguntar, investigar y poner en conocimiento de nuestra audiencia aquello que consideremos de interés público.
Al Contraste nació como un medio independiente y así continuará.
Sabemos que hacer periodismo desde esta posición implica enfrentar intereses, críticas y presiones. Pero también sabemos que nuestra mayor responsabilidad es con quienes nos ven, nos leen y confían en nuestro trabajo.
A quienes han intentado callarnos les respondemos con más periodismo.
Aquí vamos a seguir. Informando. Debatiendo. Preguntando. Haciendo control al poder. Y, sobre todo, sin dejarnos silenciar.
Desde Al Contraste hacemos también un llamado a las autoridades competentes para que se tomen las medidas pertinentes.
Consideramos fundamental que cualquier intento de afectar la labor de un medio de comunicación o de presionar a quienes ejercen el periodismo sea esclarecido y que, si se encuentran responsables, se establezcan las consecuencias correspondientes.
La libertad de prensa y el ejercicio periodístico no pueden estar sujetos a intereses políticos ni a presiones de ningún sector.
