Tras el cambio de operador a Disfarma, usuarios denunciaron esperas de hasta ocho horas.

La entrega de medicamentos de Sanitas en Ibagué quedó en el centro de las quejas tras el cambio de operador farmacéutico de Cruz Verde a Disfarma, que comenzó el primero de octubre.
Uno de los puntos de atención, ubicado en Arkacentro, registró largas filas y esperas de hasta ocho horas para reclamar medicamentos, en medio de las dificultades logísticas que acompañaron la transición.
La secretaria de Salud de Ibagué, Yennifer Guzmán, reconoció problemas iniciales relacionados con la organización del dispensario, la adaptación del personal a los sistemas de información y la acumulación de pacientes.
Aunque la funcionaria aseguró que cerca del 98 % de los casos recibía los medicamentos completos, las quejas por los tiempos de atención pusieron sobre la mesa otra preocupación: que los usuarios puedan acceder oportunamente a los tratamientos formulados.
El cambio de operador tenía como objetivo garantizar la dispensación de medicamentos a los afiliados, pero las dificultades reportadas dejaron en evidencia los problemas que puede enfrentar la atención cuando la transición no responde a las necesidades de los pacientes.
