El exalcalde de Ibagué se pronunció sobre el ajuste de más de $267.000 millones anunciado en gastos de la Presidencia y entidades de su sector. Dijo que los recortes deben ir acompañados de inversión social.

Las dificultades presupuestales no pueden convertirse en una excusa para frenar las obras ni incumplirles a los ciudadanos. Ese fue el mensaje del exalcalde de Ibagué, Andrés Hurtado, al pronunciarse sobre las medidas de austeridad anunciadas por el presidente Abelardo De La Espriella para reducir los gastos de la Presidencia y de las entidades de su sector.
Hurtado se refirió al recorte superior a los $267.000 millones, en medio de la situación fiscal que enfrenta el país y de la discusión sobre el presupuesto nacional para 2027, que supera los $634 billones.
El exmandatario consideró que el ajuste del gasto público debe comenzar por el propio Estado, antes de exigirles sacrificios económicos a los ciudadanos. Sin embargo, advirtió que la austeridad debe traducirse en decisiones que permitan mantener la inversión social y el cumplimiento de los compromisos gubernamentales.
“Yo fui alcalde de Ibagué y sé que gobernar no es nada fácil, especialmente cuando los recursos son limitados, pero también aprendí que las dificultades presupuestales no pueden convertirse en excusas para dejar de gestionar y ejecutar obras y cumplir a los ciudadanos”, manifestó.
El pronunciamiento de Hurtado pone sobre la mesa el reto de equilibrar el control del gasto con la ejecución de proyectos y la atención de las necesidades de la población. Para el exalcalde, las medidas de austeridad deben estar acompañadas de inversión social, de manera que el ajuste fiscal no termine afectando el cumplimiento de las obligaciones con los ciudadanos.
“Por eso considero importante que estas decisiones de austeridad vayan acompañadas de inversión social”, agregó.
