Luego de años de reclamos vecinales y retrasos en la renovación de redes subterráneas, la avenida Ambalá supera las pruebas hidráulicas entre las calles 103 y 115. Las obras de concreto inician este lunes.

Una de las deudas viales más viejas y criticadas de Ibagué empieza, por fin, a ver la luz al final del túnel. Tras una larga espera por parte de los habitantes y comerciantes del sector de El Salado —quienes por años han soportado el deterioro de la malla vial y el traumatismo del tráfico—, este lunes se inicia formalmente la pavimentación del tramo entre las calles 103 y 115 con avenida Ambalá.
El visto bueno para volcar la maquinaria pesada se dio luego de que el sector superara cuatro horas de pruebas de presión hidráulica y se expidiera la certificación que avala la renovación del alcantarillado y las acometidas domiciliarias, el principal dolor de cabeza que mantenía frenado el avance en la zona.
De acuerdo con Fredy Rincón, director operativo de la Secretaría de Infraestructura, con estos resultados técnicos sobre la mesa se dará paso inmediato a la instalación de la base granular, la compactación y la posterior aplicación del concreto.
Sin embargo, la paciencia del sector seguirá a prueba. El municipio confirmó que el asfaltado total dependerá de que otros tramos críticos superen gradualmente el mismo examen técnico, mientras que desde la avenida Ambalá hasta el puente de El País las cuadrillas aún continúan en la primera fase: cambiar las vetustas tuberías de acueducto y alcantarillado
