Las dos mujeres han estado vinculadas políticamente al sector del exalcalde Andrés Fabián Hurtado y en distintos momentos sus nombres han sonado para la Alcaldía de Ibagué. Ospina negó una aspiración propia a comienzos de 2026, mientras Palma ha tomado fuerza como eventual candidata para 2027.

El escenario político de Ibagué empieza a moverse de cara a las elecciones territoriales de 2027 y dos nombres que pasaron por la administración de la alcaldesa Johana Aranda vuelven a aparecer en las conversaciones sobre una eventual carrera por el Palacio Municipal: Liliana Ospina y Érika Palma.
Las dos tienen un elemento en común: su cercanía con el sector político del exalcalde Andrés Fabián Hurtado, aunque sus caminos recientes han sido diferentes.
Martha Liliana Ospina dejó la Secretaría de Salud de Ibagué en noviembre de 2025, después de haber trabajado tanto en la administración de Hurtado como en la de Aranda. La alcaldesa confirmó entonces su salida y destacó la gestión que había adelantado durante su permanencia en el cargo.
Semanas después, el nombre de Ospina comenzó a aparecer entre las posibles cartas para la Alcaldía. El propio Hurtado, quien para entonces ya presidía el Partido de la U en el Tolima, la calificó como “una mujer para tener en cuenta” cuando fue consultado sobre una eventual aspiración suya al primer cargo de la ciudad.
Sin embargo, Ospina posteriormente tomó distancia de esas versiones. En enero de 2026 aseguró que no tenía intención de postularse a la Alcaldía y explicó que estaba acompañando la campaña de Carolina Hurtado, candidata de la U, mientras recorría barrios y atendía asuntos relacionados con el sector salud.
El caso de Érika Palma es diferente
La ingeniera renunció en agosto a la Gerencia de Proyectos Estratégicos de la Alcaldía de Ibagué, cargo desde el cual estuvo vinculada a proyectos como el corredor de El Salado y la Transversal 103. Su salida se produjo después de que durante varios meses su nombre comenzara a sonar como una eventual candidata a la Alcaldía.
En junio, cuando todavía permanecía en la administración de Aranda, Palma había sido consultada directamente sobre una posible candidatura. En ese momento no confirmó una aspiración, pero tampoco cerró la puerta y habló de los “sueños y proyectos” que puede tener cualquier persona.
Su renuncia, además, estuvo acompañada de una frase que volvió a alimentar las especulaciones sobre su futuro político: “No me despido de Ibagué. Me despido de un cargo”.
Pero el movimiento de Palma no terminó con su salida de la Alcaldía. Este 30 de septiembre también se conoció su renuncia al cargo de planta que ocupaba en el IBAL, decisión que tendrá efecto a partir de este miércoles. La salida se produce mientras su nombre aparece cada vez con mayor fuerza en las versiones sobre una eventual candidatura para 2027.
En los últimos días, además, un medio local reportó un supuesto acercamiento entre Palma y el dirigente de Defensores de la Patria Iván Rodrigo Alvarado, en medio de versiones sobre la búsqueda de un eventual aval para llegar a la Alcaldía. Por ahora, no existe una candidatura oficialmente definida por esa colectividad.
